Plastiquillos de tranchete

viernes, 29 de junio de 2007

“Suerte, amigo”


Se fue y me gustaría que para volver, pero me parece que va a ir para largo. Splinter, P, él que siempre quiso ser una tortuga sobrevuela en estos momentos el Atlántico rumbo a Lima. Y las tortugas nos sentimos desorientadas, sin el maestro. Esperamos leerle, queremos saber que coño es choclo, el cebiche y la yuca. Cuando conocí hace seis añitos a P. lo primero que se me quedó de él es que se despedía de la gente diciendo suerte. Eso y que llevaba zurrón. Ayer a la noche lo volví a escuchar. Sin él nunca habrían existido los plastiquillos de tranchete (Me atrevería a decir lo mismo de los bocatas de cabrales). Poco más hay que decir. Creo que hablo por tod@s deseándote toda la suerte del mundo y rogándote que utilices este, nuestro blog, de forma asidua para saber de ti.

PD.: Comienza la era Carrillo. A quien mejor que a él le iba a ir el personaje de las amigas de las tortugas ninjas, la periodista April O'Neil. Nos hacía tanta falta una chica en Mesoneros Romanos...

lunes, 4 de junio de 2007

Historias de N. Y. season finale: “Perla, estas hecha una cool hunter” “Perdona, en todo caso, una tranchete”

Previusly on histories of New york: Tras la desorientación causada por la incomprensión total de dos horas de show deportivo, llamado Baseball, la joven tortuga encara sus dos últimos días en la capital del mundo mundial.

Cincuenta y cuatro horas dan para mucho en N.Y., sobre todo si Manhatan decide que va a portarse bien contigo en las últimas horas de tu estancia en sus entrañas. Para empezar, el curro termino el viernes a las 12 sin sobresaltos, lo que me permitió disfrutar de cuatro horitas perdido entre el Soho y Chinatowm. El primero, a día de hoy lo más. Gente guapa a tuti plene, buena comida y buen ambiente. El segundo, seguramente el mercadillo más grande del mundo, por lo menos en lo que a imitaciones respecta. Después de degustar unas porciones de exista pizza (para algo soy una tortuga adolescente mutante) me dirigí al MOMA. Los muy remajos, abren gratis desde las cuatro de la tarde los viernes, por lo que medio New York se da cita en la cola de tamaño... Pues no, no habéis acertado esta vez, más que afroamericano es un tamaño Palos/Anaconda. Esto es: indomable y veloz. Una vez dentro, mientras bajaba unas escaleras mecánicas de lo más cool me encontré lo más parecido a una obra de arte andante, sobre todo si se tienen en cuenta el número de gente que miraba los cuadros frente a los que lo admiraban a él. Espectacular como acostumbra, Javier Boné (en fechas señaladas conocida como la Perla Negra) lucía pantalones pitillo rojos, camisa de cuello alto al aire y un bolso de lunares a lo Richard Virenque, todo ello aderezado con un pañuelo estampado anudado al cuello. Lo más.
Nuestro encuentro sirvió para que el suscribiente recibiera una de las clases magistrales más intensas de su vida. De Dalí, a Ruseau, pasando por Manet y Tolouse Lautrec. Un torrente de información que mi coeficiente intelectual a penas pudo digerir. De todas formas, gocé.
A eso de las 7:00 p.m. tome rumbo a mi nuevo hogar en el corazón de Brooklin. La casa de Mamen. Mu monas ellas, Mamen y la casa, se entiende. Dos horas después de mi llegada comenzó el show. Sonó el timbre, se abrió la puerta y se dispararon los decibelios del Ipod. La Perla Negra recibió una sesión de estilismo que ya quisiera para ella la mismísima Kate Moss (prometo sesión fotográfica). A los tres cuartos de hora, tras enfundarse unos guates negros hasta los codos y dejarse los labios más perfilados que Ague, la chica que fascina, aparecieron las palabras mágicas: “Niñas, nos vamos”. Y nos fuimos.
Primera parada: El Nuevo Amanecer. Garito de Lating Kings en el que él que menos llevaba un calibre 35 debajo de la camiseta de Lebron James. La Perla, en su salsa: “Marí, Juaní, ya estoy aquí”. La Mari y la Juani son dos mujeronas puertoriqueñas que regentan el Nuevo Amanecer y que han fraguado una intensa amistad con la Perla gracias a los espectáculos audiovisuales, performarces y demás playbacks que ha realizado al son de Marisol o Rocio Jurado en este garito. Unas margaritas y un poco de guacamole sirvieron para entonar el ambiente. En la cristalera del Amanecer cada cinco minutos un transeúnte se paraba para inmortalizar a la Perla. Esta situación me dio pié a lanzar un guante que esta señora no dudó en recoger:

-Perla estás hecha una cool hunter.
-Perdona, mi amor, pero de ser algo seré una tranchete.
-Tranchete???

En este momento yo me encogí, me hice cada vez más pequeño y más pequeño hasta que las piernas se quedaron colgando de la silla. Mamen, que es un solete, me explico que un cool hunter es un ti@ que se dedica a viajar por el mundo para detectar las tendencias y que un trendsetter, tranchete en la jerga hispanoneoyorkina, es el que un día se levanta y decide que las Ray Ban que tenían en el cajón del armario desde hace tres décadas, son lo más. Eso es la Perla, un tranchete.
Una vez aclarada la terminología y satisfecho el gaznate, nos despedimos de la Mari y la Juani y tomamos rumbo al Ruff Club. Para que se hagan una idea asenté mis posaderas en el mismo banquito en el que una tal Cori Kennedy lo hizo tan sólo un par de semanas antes. La sala, aunque no la terminé de entender, tenía mucho flow: tres alturas, tres tipos de música tres tipos de gente. Para cuando me quise dar cuenta estaba en el baño de señoras platicando con la organizadora del sarao. Los temas fueron de lo más diversos:

1) Navarra está en el País Vasco por que ella era muy buena en geografía.
2) El euskera, al igual que alemán, es una lengua horrorosa
4) Ella era cubana pero sus abuelos gallegos, de Monforte de Gredos, creo.
3) El transexualerismo se está equivocando: Maricón feo, coño que se pone.

Una vez terminado la charla comenzó el bailoteo aderezado con robo furtivo de guindas por parte de Mamen, toda una especialista. Al día siguiente lo pago caro: Los brazos de esta damisela fueron devorados por los mosquitos de Broklin.
Una vez terminado el festival. Comenzó la operación after hour. No pudo ser. Lo más destacable de ahí al final de la noche fue la visita del camión de la basura, con subida de la Perla incluida al grito de: "Lover take with you!!!", y un chico de 1,53 centímetros que nos quería llevar a su casa de fiesta, pero sólo una hora. Aquí la Perla puso el broche final de a la noche:

-Oye bonico, ¿tu tienes hermanos?


PD: Aun quedan los contenidos extras de historias de Nueva York
PD2: Ya se lo que es el Jet lag. Como la traducción de su nombre indica es estar currando con cara (jeta) de retrasao (lag) un día que no has pegado ojo en toda la noche por culpa a las incomodidades de viajar en turista.

jueves, 31 de mayo de 2007

Historias de N.Y. chapter four:"Por lo menos nos iremos con una gorra de los Yankies" "Querras decir los Nets" "Quien coño son los Nets???"

Previusly on Histories of New York: La tortuga mutante asiste impasible a la revolución de la impresión digital mientras intenta recuperarse del sock sufrido por las imágenes utilizadas por la organización para ilustrar sus productos....

Tengo suficientes argumentos contrastados para realizar esta rotunda afirmación: El Baseball es el deporte más aburrido del mundo.

Los señores de HP nos ofrecieron la posibilidad de tener lo que ellos denominaron como ‘especial event’. Llamar a un partido de Baseball 'especial event' contiene la misma base argumentativa que ensalzar como fenómeno paranormal que el corazón de un ser humano late, lo que le permite respirar. Sabiendo que nuestro corazón realiza esta función entre 60 y 80 veces por minuto, la especialidad de un latido en el conjunto de la vida de una persona es similar a la de un partido del deporte del palito, la pelotita y los pantalones marcapaquetes. Por cierto, es la única disciplina atlética en la que los deportistas tienen bigote y una barriga superior a la del 50% del público de un partido, teniendo en cuenta el numero de obesos que van a este tipo 'especial event'.

Aun estando sobre aviso, me tire hora y pico en central park viendo como los domingueros le daban al bate, me monté en el autobús con cierta ilusión. "Al menos veré un espectáculo diferente", pensé. Mis compañeros europeos también estaban algo animados. Frases como "dicen que es un poco largo pero que tiene ratos muy entretenidos" o "es una vez en la vida" (Esta se repitió más de diez veces) amenizaron el camino hacia el estadio. Ruta turística por Brooklin, mítico barrio, cada vez más perroflautico y más cool, y por Queens, más famoso por sus tiroteos que por su hospitalidad. Un largo atasco, sí habéis acertado de tamaño afroamericano, anunciaba la llegada al estadio. Me incorporé y dije a mis compañeros en busca de un guiño cómplice:

-Por lo menos nos iremos con una gorra de los Yankies, eh!
-Querrás decir los Nets...
-... Quien coño son los Nets???

Los Nets son el Atlético de Madrid del baseball estadounidense. Un equipo de capital al que le pesa la sombra del hermano mayor. Del equipo cuyas gorras están presentes en cualquier rincón del mundo. Esas que combinan la N y la Y de New York y de New York Yankies, uno de los simbolos más univesales de nuestro planeta. Los Nets, por contra, son unos horteras. Combinan el naranja y el azul sin piedad alguna para el abanico cromático, ni por las retinas de quienes los siguen. Otra de las grandes señas de identidad, en la que coinciden con los colchoneros, es que tienen más moral que el Alcollano. Los muy majos anuncian en una de las gradas de su estadio "1963 champion of the world" Primera aclaración, los muy getas de los estadounidenses proclaman campeón del mundo al campeón de su campeonato ya sea de Baseball, de Basket o de deletreo de palabras (sí amigos existen, los he visto. Niños con gafas y aparato deletreando ante cientos de mayores de edad que aplauden si lo consiguen. Sin comentarios) Segunda aclaración: Estos téos no ganan la liga desde hace más de 40 años y encima hacen un poster del tamaño del Santiago Bernabeu para recordarlo!!!

Una vez dentro del recinto, todos mis miedos se hicieron realidad. No hay por donde coger a este deporte. Es lento e incomprensible. La gente celebra más que un niño coja una bola en la grada o que una pareja se pegue un morreo al ser apuntado por las cámaras, que el juego de su equipo. Además no paran, se pegan todo el partido, saliendo a fumar, a por perritos calientes...
Por cierto, hablando de perrios. Aqui los HP se portaron.



¿El resto? cuando terminé de engullir, tome mi cámara, inmortalice a estos ¿deportistas? tras colarme en las primeras filas y tome el metro. Atravesar Queens y Broklin en estas balas plateadas es mucho más seguro de lo que dicen y muy, pero que muy chulo.

Hoy termina el curro y comienzan cuarenta y ocho horas en las que me sumergiré en el corazón del corazón del mundo de la mano de la mejor anfitriona posible. Espero estar preparado…

miércoles, 30 de mayo de 2007

Historias de N.Y. chapter three:"Good morning" "..." "Comon, GOOD MORNING!!!"

Previusly on histories of New York: Tras la toma de contacto de la joven y mutante tortuga con lo bueno y lo malo de habitar una ciudad que se comunica con ella, comienza el propósito profesional de su viaje, el congreso anual de HP.

Ya se lo que es una superproducción. De hecho, he participado en una. En estos dos añitos que llevo de periodista, habré asistido a más de un centenar de ruedas de prensa. Ninguna como la de ayer. La mañana empezó fuerte, a las 7:30 sonó el despertador y a las 8:15 ya estaba con dos cafes en el cuerpo y medio kilo de mantequilla, gramo arriba, gramo abajo. Lo del beicon y los huevos revueltos todavía no lo entiendo. Pero todo se andará.

El caso es que, una vez llenado el buche, mire mi agenda: '9:00-9:45 VJ`s keynote'. Esto es, ni puñetera idea. Me dirigí a la planta de los eventos y nada más se abrieron las puertas ciertos acordes me descolocaron: "Green day???" Sí, los mismos. "Green day está presentando un disco en el hotel de mi congreso???" No, solo es la banda sonora del acto al que vas. Este que responde soy yo unas cuantas horas después, ya me se la historia, narrador homisciente me llaman. Aclaraciones a parte, el show no había hecho nada más que comenzar. Una vez llegado al salón salude a mis compañeros, me quede media hora esperando el segundo beso de rigor de mi compañera argentina (el argentino de turno se apresuró a aclarar que su costumbre es sólo dar uno con el tiempo suficiente para que todo el mundo se percatara de mi estúpida mueca). Puse cara de que ya lo sabia, se notó que no. No he comentado que somos unos ocho hispano hablantes entre argentinos, venezolanos, colombianos y españoles. Daba igual el parentesco idiomático (Toma palabro! Estás cuatro horas con un argentino platicando y ya te inventas palabras que no existen pero que quedan bien) el volumen de la música hacía imposible la comunicación oral. Me refiero a hablar. De pronto la música paró y un armario empotrado con las dos puertas abiertas se subió al escenario con un espectacular salto. El tio era un pez gordo porque llevaba una tarjeta, tamaño A3, esto es afroamericano, en la solapa de su impecable traje. Nos miró, los focos le enchufaron, el resto de la luz se atenuó.
-Good Morning!!!
-...
-Hey! Comon! GOOD MORNINGGG!!!!
-GOOD MORNING!!! (Este grito lo realizaron 142 de las 150 presentes. Los ocho restantes, los hispanoparlantes, nos limitamos a mirarnos y a poner cara de poker)
-This is beter, Hello my name is... (Omito el discurso no por falta de interés, que seguro que lo tuvo, sino por que no me enteré de nada)

Tras varias explosiones de color en la pantalla gigante en la que no paraban de aparecer números, barras y tartas que ilustraban lo que el yankee nos quería transmitir, pidió un fuerte aplauso para Mr... (tampoco me quedé con el nombre). Este llevaba en la solapa un palabro de estos anglosajones que significan mandamás: 'No se que, no se cuantas Charmain"

-Good Morning!!!
-... (pienso: no será capaz de repetirlo)
-Oh comon, GOOD MORNING!!! (pues sí que fue, sí)
GOOD MORNING (Esta vez fueron 143, el colombiano se emocionó)

Aquí comienza un discurso de media hora del que sólo saqué en claro una cosa: HP va a ser la compañía que va a encabezar la revolución de la impresión 2.0. Lo repitió como 60 veces. El cómo, cuándo, por qué y demás uves dobles que un periodista debería dominar para afrontar una información me son totalmente desconocidas. Y así siguió la cosa, hasta que, cuando parecía que iba a terminar el sarao el menda dijo:

-And now, one video to stand the printing 2.0 revolution!!!!

Y comienza a sonar DEVO!!! (Yo al borde del ataque epiléptico, el resto de la tropa con los ojos como platos. El colombiano se levantó y se puso a dar brincos al son de la música. Tres policías lo sacaron del hotel esposado y lo metieron en una furgoneta que ponía GUANTANAMO).

El resto de la mañana lo pase en sesiones de grupos reducidos en los que los frikies de las primeras filas, que saben más de la empresa y de los productos que los directivos de la multinacional, conversan largo y tendido sobre las aplicaciones de la impresión digital. Yo mientras, me bebí como cinco zumos de naranja natural (y sin pulpa) dos botellines de agua y uno rojo fosforito que ponía vitamins, mientras observaba la estatua de la libertad desde la habitación donde se celebraba el evento. En hora y media vi tres persecuciones rollo Miami beach de los guardacostas de los USA. Lastima que no explotó nada. Tras la comida un poco de habitación, vueltita por Downtown y vuelta a la habita en la que comencé la lectura de los dos libros que hay en mi mesita de noche.

Creo que esperaré a que saquen las pelis...

Historias de N.Y. chapter two:" Is this...?" "Yes, it is"

Previusly on histories of New York: La joven e inexperta tortuga adolescente y mutante pasó sus primeras horas enfrentándose con las dificultades que su coeficiente intelectual le provocaba para moverse por Manhatam. Tras una serie de penalidades, consiguió dar con sus contactos en N.Y. y disfrutó de una noche… Diferente???

Manhatan está viva. Se que es un tópico pero es verdad. Se comunica con sus habitantes. Desde mi llegada a la ciudad casi no he mirado un mapa. Las avenidas y el horizonte te dan señales que puedes seguir sin necesidad de ningún complemento cartográfico. Sólo con mirar al frente ya sabes donde quieres ir, mejor dicho, donde Manhatan quiere que vayas.

El domingo por la mañana me preparé como buen guiri que soy: camiseta, pantalón corto, mochila, cámara fotográfica, gafas de sol... (estuve tentado de ponerme chancletas con calcetines pero al final me corté). Una vez preparado tomé la 5ª Avenida y comencé a caminar. Con un par de giros me topé de bruces con el Empire State (el hortera), el Chrisler (el elegante) y con Times Square (incatalogable).

Una vez allí pensé: "Necesito comer algo y sentarme un rato". Sin razón alguna tome la 7ª y comencé a subirla. De pronto me tope con un mercadillo de la Latina, pero de tamaño afroamericano. Por 5$ me tomé un burrito (que se llama así por que el que los hace es un burrito que te echa entre el pan de pita todos los condimentos imaginables, salsas e incluso pienso compuesto), patatas y una Coca Cola. Esta última merece un capítulo a parte. Imagina un vaso de agua de 33 centilitros, pon en el todo el azúcar que puedas hasta que deje de haber agua en él. Mete la lengua. Ese es el sabor de la Coca Cola en EEUU. Una vez provisto de provisiones seguí caminando hasta que Manhatan me ofreció un sitio donde sentarme: Central Park. Yo acepté la invitación.

Después de intentar entender el juego ese del bate y la pelotita durante una hora, y no conseguirlo, me dirigí a una cabina para ponerme en contacto con mis colegas newyorkers.

-Hello?
-Javier, soy Migue.
-Ah! Que tál! Lo pasaste bien ayer???
-Fenomenal, lo de las olas fue divertidísimo.
-Como me alegro, es que ensaye mucho la coreografía.
(Esto lo explico otro día)
-Que plan tenéis.
-Pues estoy con Mamen que tengo una entrega y me ha pillado el toro. Pásate si quieres.
-Claro!

Una vez en Brooklin asistí a dos horas de creación pura y dura. IM-PRE-SIO-NAN-TE. Sólo resumo la temática: 12 colores, 12 marcas de moda, 12 tipos de hombre y los 12 apóstoles. Toma jeroma pastillas de goma!!!

El lunes lo omito. Sólo diré que Manhatan me ganó.

El martes comencé mi camino rumbo a mi congreso. Necesitaba un taxista y Manhatam me premió con un taxi/guiaturístico que me explico cada rincón entre Midtown y Downtown:

-Hello, speak espanish???
-No
-OK, we go to the Carlton Ritz in Down Town
-Good! Spanish???
-Yea
-Oh wounderfull cautry!
-Have you stay in Spain?
-No
-....
-Look! This is the Brookling Bridge
-Ohhhhh
-And this is Wall Street
-Ohhhh
-This is Battery Park
-Ohhh
(De pronto una disfunción en el Skyline llamo mi atención y pregunte)
-Sir, this is...
-Yes it is. The World Trade Center

Desde ese momento hasta la llegada al hotel ninguno de los dos abrió la boca. Es sólo un solar en construcción, pero se te hiela el alma.

lunes, 28 de mayo de 2007

Historias de N.Y. chapter one:" Conoces a la Perla Negra? "Si..." "Vale que te va a abrir ella, que es sabado"

Con lo primero que te topas nada más aterrizar en N.Y. es con una cola muuuuy larga, casi afroamericana. Unas señoras muy antipáticas te hacen formar como si de una atracción de Port Aventura se tratase para esperar a pasar el control de extranjería. Una especie de bis a bis de unos cinco minutos en los que te lo juegas todo con sólo un intento, rollo Michael Jordan. Tienes el tiempo justo para decir las palabras adecuadas y necesarias, ni una más, ni una menos. Además hay que poner cara de tonto y hacer como que no te enteras de nada (lo segundo y lo tercero no requieren mucha destreza) El caso es que, llegué a una especie de caja registradora donde un señor muy serio se me quedó mirando. Sonréi. Se puso más serio. Deje de sonréir. Aquí comienza el ritual de apareamiento (el inglés viene a estar escrito como me sale de los cojones)

-Give me your left forefinger.
Se lo doy.
-The other left!
Se lo doy.
-Nau the right.
Esta vez acierto.
-Look to the camera
Miro.
-Good... What are you doing in the United States of America
-(Pienso: no digas work, no digas work, no digas..) wor... eh, um... aaaah, holidais (buf!)
-How long ara you stay in the United States of America
-One weak
-Let me see... Ok! Go!
-Thank you
-Go!
-Yes, yes...

Primera prueba separada. Después de 20 minutitos de búsqueda de maleta, me dirijo al segundo filtro. Lo paso sin problemas. Se abre una puerta. Una bocanada de aire hirviendo me anuncia que acabo de poner el pie en la jodida capital del mundo. Pego un salto. Me hago medio esguince. Un policía (cop) me mira. Yo pongo cara de haberlo hecho a propósito y me dirijo a la cola de los taxis. Tamaño: afroamericana.
Tras 20 minutos de espera una cop(a) me pregunta que a donde coño voy. Yo le explico que a la calle numero... Me dice que me deje de calles, que a que zona de N.Y. Le digo que a Manhatan. Me mete en un taxi con un papel que pone 45$. Saludo al taxita. No me entiende. Estamos apañados, es más negro que yo y también sabe menos ingles que yo. Conseguimos comunicarnos por medio de señas, mapa y papel. Emite un sonido que me hace creer que ya sabe donde vamos. Ahora comienza lo que está comúnmente aceptado como conversación de besugos.

-Please, can you drive crossing the Brokling (como se decía puente, ah! sí) bridge
-What?
-I want to go, for the Brokling bridge, no for the Queen's tunnel
-Ah! Ok, ok...

Unos 10 minutos después leo en un cartel del tamaño de las torres KIO: Queen´s tunel. Sin comentarios.

Finalmente llego a mi hotel. El recepcionista sabe español, empezamos bien. Me pide la tarjeta de crédito, seguimos mal. "Es sólo por si tiene que pagar extras" Hay mi madre...

Subo a la habita. No hay insectos ni ratas. Se puede habitar. Me ducho. Bajo a la calle para buscar la manera de llamar a mi contacto en N.Y.: el primo de Nacho. Después de entender que las tarjetas telefónicas son para hablar con el extranjero y que me acabo de dejar 20 $ para nada, consigo monedas de 25 centavos para llamar por la cabina:

-Hello
-Javier?
-Si
-Soy Miguel, el kolega de tu primo.
-Ah, que tal majico, ya has llegado?
-Sí, sí...
-Qué tal el viaje?
-Bien, bien...
-Qué te apetece hacer
-Esto, no se. Digo yo que si vais a tomar algo hoy me apunto.
-Sí claro. Mira vente pa casa. Tienes que cojer la linea L del metro y bajarte en Lorimer. Veras una Pizzeria, pregunta por el niño. Él te dejara teléfono para llamarme.
-Vale, vale... Pues ahora nos vemos
-Ala pues.

Me doy un paseito hasta el metro. Me confundo de boca. Voy a la máquina de tickets. Me confundo de tarifa. Me meto en el anden. Me confundo de anden. Me cambio de anden. Se me pasa el metro en las narices. Espero 15 minutos. Me meto en el metro.

Llego a Lorimer busco la pizzería. La encuentro. Esta cerrada. Busco una cabina. Llamo a Javier:

-Hello
-Javier?
-Eres Miguel, donde te has metido???.
-Eh, digamos que la orientación no es mi fuerte y la pizzería esta cerrada.
-Vale, vale. Mira coge la calle por la que estás y siguela recta. Llegarás a una gasolinera. Mi portar es el 30 de un edificio de ladrillo rojo.
-Vale.
-Ala, te espero.

Cojo la calle recta en la que, por cierto, no hay ni un alma. De pronto me encuentro bajo una autovía gigante a las 11 de la noche perdido en ningún lugar de Brooklin. A un lado un 4x4 cargado de Fifty Cets, al otro unas abuelicas sentadas a la fresca en las escaleras de mi portal. Elijo las abuelicas.

-Hello, I am loking for a soil station
-Que?
-Hablan español???
-Claro mi amor.
-Gracias a Dios, miren busco una gasolinera.
-Ah sí, hay una en esta calle que has bajado pero subiéndola.
-Gracias

Definitivamente la orientación no es lo mío.

Llego a la gasolinera (powerboat, lo de soil station aun no se de donde me lo saqué). Veo tres edificios de ladrillo rojo. El que tiene un 30 además del número cuenta con unos 10 moteros emborrachándose en la puerta. Busco una cabina. Llamo a Javier.

-Hello
-Soy Miguel
-Que pasa mi chico.
-Tu portal es uno que suele tener moteros borrachos en los alrededores
-Sí, pero trankilo que son pacíficos. De todas formas ya bajo a abrirte.
-Vale
-Por cierto, tu conoces a la Perla Negra?
-Sí?
-Vale, que te va a abrir ella, que es sábado.
-…

Dos minutos después, unas piernas de más de un metro de largo, unos takonaazos, y una pamela que corona un cuerpo de unos 185 centímetros me mira.

-Pasa Miguel

El resto de la noche se resume rápido: Flashes de cámaras fotográficas a mi alrededor, bueno al de la Perla, y un garito muy molón en el que no pararon de sonar las supremas de Móstoles, Alaska y soy un drácula yeye. No es broma.

Como diría Jesulín. IM- PRESIONANTE.

Dos cosas para terminar este chapter one. Primera, apunten este nombre, Javier Bonetti, antes o después oirán hablar de él. Mucho y bien. En serio, es un fuera de serie. Segunda, gracias a todos los que se han movilizado y han permitido que disfrute de tres días en la Gran Manzana con dos personas magníficas (Mamen es otra crack) que me han acogido como pocas personas lo han hecho en toda mi vida.

Pronto más (y más corto). Raphael os kiere con amor.

lunes, 21 de mayo de 2007

“Tu! Que Torres se compra las diademas en Stradivarius”

Ya se me había olvidado lo enriquecedor (en todo el amplio sentido de la palabra) de recibir visitas en el cuartel general de las tortugas. Esta vez, sin que sirva de precedente y como suceso casi paranormal (sí muchas veces somos anormales pero me refiero más a estas cosas que saca el Friker en milenio cuarto o como se llame eso que me ayuda a irme pronto a la cama) hemos tenido visitas FE-ME-NI-NAS. Y es que otra cosa no, pero nuestras visitantes de este finde desbordan feminidad por los cuatro costados.

Por un lado tuve un reencuentro con dos de las mujeres con las que más horas de sofá he compartido en mi vida: Nere y Ana. Dos de los ángeles de Kapo (también llamadas anchoas, un mote que no se entiende fuera de contexto). Me tranquilizó ver que todo ha cambiado para que todo siga igual. Esto es, siguen estando como una cabra. Las Barcelonas les están sentando fenomenal. Aunque escueto, nuestro encuentro sirvió para recordarme que la ciudad Condal y yo tenemos una deuda pendiente. Prometo visita, pronto.

Luego estuvieron Sila, Itxi y Blanca (sí, vive en Madrid, pero por lo poco que nos vemos habitualmente la cuento como visita). Gracias a ellas pasamos uno de los domingos más femeninos desde nuestra llegada a Madrid:

El que suscribe, M. y A. pasamos una mañanita tranquila con visita a La Latina incluida, el barrio más vaginal de Madrid (Suena feo pero igual que ya está comúnmente aceptado que el cine vaginal, ha pasado a convertirse en un género cinematográfico, como el western o los thrillers, también hay barrios, arquitectura y escritura, por citar algunos ejemplos, vaginales. Y que no pare la fiesta, por favor. M. me odiará por esto). Comidita a base de tapeos. Croqueteo, pimienticos, champiñones y pececillos fritos (Aquí M. gozó como hacía tiempo). Una vez saciadas nuestras necesidades de fritanguilla, dimos un giro de 195 grados (Esto es media vuelta con una ligera inclinación a la izquierda por culpa del cerveceo y la resaca) y nos fuimos a tomar un café. Primer intento: terracita fachión con café a 2,50 euros, tiramisú a 5 y helados con frutas de no se donde a 7.

Primera gran aportación femenina del día: Justo después de leer los precios de la carta una dulce voz alerta: “Huele a pis”. En circunstancias normales nos habría sudao el maíz este olor (puede que sea porque estamos muy acostumbrado a él, pero ese es otro tema) y habríamos palmao unos cuantos euros. Las tortugas no solemos tener un duro, pero somos especialistas en perder euros por vaguear. Gracias a las damiselas andamos 15 metros y nos ahorramos 50 cent por café. Todo iba fenomenal hasta que comenzó el diluvió universal. Tras una horita por la cara dentro del bar (algo que si no llegamos a estar con tres féminas no nos habrían permitido ni de coña) decidimos tomar rumbo a Mesoneros Romanos previo paso por el Dunkin para repostar. El plan de casa, insuperable. Vernos dos partidos de furgol en directo sin pagar un puto duro gracias a Internet y a las teles chinas. Las chicas, contra todo pronóstico, encantadas.

Segunda gran aportación femenina: “Buf! Chicos, ¿Vosotros ventiláis la casa?” M. le mira a A., A. a mi y yo en ese momento cojo el marco digital que tenemos en el cuarto y lo pongo en el campo de visión de las féminas. Como toda persona que lo ve por primera vez, las chicas olvidan de qué estábamos hablando y se quedan embobadas viendo pasar las fotos (Para algo sale Carrillo en 350 de las 360 fotos) A, M y yo hacemos un aparte. Cogemos el diccionario, nos damos cuenta de que eso no es el diccionario. Cogemos un libro muy gordo con definiciones, nos damos cuenta de que tampoco es lo que buscamos, pero ya que estamos miramos la crítica de Hot Shots 2, Dos policías rebeldes 2 y Ciudadano Kane. Por fin encontramos el diccionario. Buscamos bentilar, luego ventilar y vemos que esa página está arrancada. En las hojas contiguas hay unas gotas sospechosas. No hay duda, es vinagra de Módena.
Volvemos al cuarto de estar. Desenchufo el marco digital, una vez conectado el partido del Real Madrid Club de Fútbol. Sale un primerísimo primer plano de Beckham. Las chicas, encantadas. El Madrid gana.

Comienza el partido del Fútbol Club Barcelona. A los diez minutos llega la tercera y definitiva aportación femenina del día: “Tu! Que Torres se compra las diademas en Stradivarius!!!” M, A y yo nos dirigimos otra vez al rescate del diccionario. En ese momento un chico de 1, 68 metros de altura se pega un esprint de 40 metros controla el balón y supera al portero del Atleta (Pichu para los amigos), pasamos de Stradivarius. A. ya tiene tema de conversación/escenificación para su próxima actuación como manager de los Mendetz. Termina el partido, las chicas se van. Abrazos besos y cierta nostalgia en la despedida. Nos recuerdan lo de ventilar y se van.

Tortugas, tenemos que comprar otro diccionario, puede que el verbo ese, ventilar, nos de muchas respuestas a preguntas tan comunes en nuestro día a día como ¿¿¿Por qué nunca hay chicas en Mesoneros Romanos nº 10 3º derecha???
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