Plastiquillos de tranchete

sábado, 24 de noviembre de 2007

Locutor mexicano: "Con nostros Splinter, delegado de Efe en Lima"

Cuando comenzó el terremoto, decidí tirar de la cadena.

Aunque en realidad no fue tan rápido. Primero esperé un poco, así como quien dice a medio mojón, a ver si la cosa no se movía demasiado. Un temblorcito sin más, pensé.

Pasaron 10 segundos, y el traqueteo no se calmaba, sino todo lo contrario, así que tomé la decisión de terminar la operación más tarde.
Salí y me encontré a Redactora A bajo una columna. La buena estaba esperándome. Raudos nos dirigimos a la casa de Jefa (en el mismo edificio que la redacción, lo que se llama una casa cuartel vamos), pero allí no encontramos a nadie. Bajamos más escaleras, momento en el que agradecí mi gran práctica en el descenso de escaleras bajo efectos del alcohol. En la calle encontramos a Jefa, junto a Jefe y sus dos retoños, los pobres sin zapatos y bastante acojonados. Nos paramos en mitad de la calle, desde donde observamos la vibración de los cristales de los edificios (este es el clásico momento en que te quedas mirando en vez de alejarte, que es lo que deberías). Finalmente, la tierra se calmó.

Bueno, a ver cómo está el asunto, dijimos con nuestro siempre bien ponderado léxico.

Frente al ordenador, me doy cuenta de que, en mi huída, olvidé la cámara de video de la redacción. Buen periodista estoy hecho. Los teléfonos no funcionan, pero la radio comienza a dar algunos datos. 7.5 grados. No está mal. Creo que esta noche voy a aprender definitivamente a escribir Ritcheer, digo Richter.... ¿Mercalli? ¿Quién es ese?

Los minutos van pasando, ya estamos mandando texto. La bola va aumentando de tamaño. Esto no es un temblor. La Jefa se atreve a utilizar la palabra: Terremoto. Bien, ya tenemos guía en la que no tenemos que dudar si escribir sismo o seismo.

De pronto, me veo hablando con una radio mexicana, quieren que entre en directo. No hay tiempo, me dicen en la redacción. Soy incapaz de decir que no (me cago en mis incapacidades) Entro en directo. No doy una. El locutor me despide: "hasta los periodistas aún están nerviosos en Lima". Pero no por el terremoto, la verdad.

Llegan las diez, mi hora de marchar. Pero esta noche no. La primera nota que escribo sobre el terremoto: "Se suspende el partido entre Universitario y Alianza Lima", así, algo de peso joder, si es que estoy hecho un máquina.

Entro en directo en Radio Caracol, Colombia. Vuelvo a entrar en la emisora mexicana. Esta vez me presentan: "La Rata Splinter, delegado de la Agencia Efe en Lima". De puta madre. Me preguntan sobre cosas que no tengo ni idea. Me invento las respuestas.

Llegan las 12. Redactora A se marcha. Me quedo sólo con Jefa. Así, con dos huevos. La jefa y el becario. Título de video porno para largometraje de periodistas con influencia del astracán menos ingenioso.

A las 2 entro en directo para el informativo de Efe (son las 9 de la mañana al otro lado del charco). Cuando me presentan tardo en entrar 3, 4 segundos. Para mí media hora, pero es que no me sale nada. Comienzo y me repongo. Suelto lo que tengo preparado. Termino, voy bien. Pero entonces se le ocurre al conductor preguntarme por algo de lo que no tengo la menor idea. Comienzo a desbarrar, me tiro a la piscina con la estratagema más baja de mi vida. ¿Conocéis las películas en las que por teléfono uno comienza a fingir que se corta la comunicación?

Pues no hice eso. Peor. Comienzo a inventar palabras. "Sí, según lo dicho por García, la situación eléctrica está estraficada, y equipocamente astrávica". Me callo. El locutor también.

Acto seguido me despide. Un abrazo, dice. Quiero retorcerte el cuello, entiendo. Bien, vamos bien.

La noche continúa. Jefa escribe, yo contesto cuatro teléfonos a la vez mientras llamo por otros dos para conseguir datos. Las cifras suben. Ya se calculan 200 muertos. Pisco es el centro del desastre. Llevo 15 horas trabajando, pero la noche se me ha pasado pitando. La situación se presenta ahora más estable. Nos felicitan desde Madrid.

A las 5 llegan Redactor C y Redactora B. Me dicen que puedo marcharme, que me vaya a casa a dormir. Yo digo bien, gracias.

Salgo a la calle, son las seis de la mañana, Lima está desierta, y sucede una cosa, que en la oficina desconocen, y es que yo aún no tengo casa donde dormir.

Camino, hacia ningún lugar. Calculo posibilidades. Veo un autobús, lo tomo, por inercia. Me bajo en una gasolinera y desayuno. No me puedo sentar, una pareja ocupa la única mesa del local. Por el televisor siguen desgranando datos del terremoto. Sonrío, hace una hora que no varían las cifrás. Ya ha pasado lo más gordo.

A las 7:30 me voy a casa de Arnaldi. Su madre ya está despierta y me abre. No puedo dormir, no hay modo. Hablo con la madre de Arnaldi. Le cuento cómo ha ido la noche. Cuando se va me quedo solo. Me tiro en un sofá. Ronco. Me despierto con un apretón. Voy al baño y termino la faena. Vuelvo a Roncar, me ha dicho Jefa que vuelva a la oficina como a la una de la tarde...

Aún no sé que mañana me voy para Pisco.

martes, 4 de septiembre de 2007

P : "Existen muchas formas de vivir la vida"


Llegaste como el pequeño salvaje, aunque limpio y enseñado. De eso hace ya seis años.En este tiempo aprendimos que Casablanca no era una ciudad sino un estado de ánimo. Que París no está en Francia. Está donde uno quiera. Que la persona no es sólo una, que puede ser muchas o ninguna. Que ir detrás de las faldas como un loco es un vicio necesario. Que las chicas bonitas tienen todo el sentido, ya sean como un pajarico. Que sólo queremos tener algo bonito. Que en Hiroshima, mi amor, no sólo cayeron bombas. Que chocar de bruces contra la pared puede ser la solución, porque las nubes siempre pasan. Que muchas veces la función se desata entre candilejas. Que el amanecer quizá sea el momento más bonito del día, y que la noche (jo) puede ser muy divertida. Que 188 minutos no es tanto tiempo si estas de viaje. Que robar una bicicleta es el peor de los delitos. Que cantar bajo la lluvia puede alegrarte el día. Que ni los verdugos son tan malos ni los misioneros tan buenos. Que los cuentos son sólo cuentos, sean en Tokio o Montevideo. Que el último será el primero y los olvidados nuestros amigos. Y que aunque existen muchas formas de vivir la vida, disfrutamos un sueño compartido. Pues mis recuerdos, no sé cómo, son tuyos. (...) Sólo espero, amigo mío, que te dé por volver...



martes, 10 de julio de 2007

"¿¿¿Y ahora quien me va a echar la bronca, C???"



Se va la más adolescente de las tortugas. Este Doherty con cachirulo vuela del nido en busca de su Moss rumbo la City. Les dejo una descripción visual por si se lo encuentran en la puerta del garito más undergraund de Londres. Si les pide un trago invítenle a 10 que yo los pago, que diría el Juaquin.

Cuidate amigo y haz el favor de volver pronto!

PD: No te iba a dar el gustazo de titular este post: "C, ¿Me dejas el cuarto?", aunque reconozco que te lo mereces, matanenas.

viernes, 29 de junio de 2007

“Suerte, amigo”


Se fue y me gustaría que para volver, pero me parece que va a ir para largo. Splinter, P, él que siempre quiso ser una tortuga sobrevuela en estos momentos el Atlántico rumbo a Lima. Y las tortugas nos sentimos desorientadas, sin el maestro. Esperamos leerle, queremos saber que coño es choclo, el cebiche y la yuca. Cuando conocí hace seis añitos a P. lo primero que se me quedó de él es que se despedía de la gente diciendo suerte. Eso y que llevaba zurrón. Ayer a la noche lo volví a escuchar. Sin él nunca habrían existido los plastiquillos de tranchete (Me atrevería a decir lo mismo de los bocatas de cabrales). Poco más hay que decir. Creo que hablo por tod@s deseándote toda la suerte del mundo y rogándote que utilices este, nuestro blog, de forma asidua para saber de ti.

PD.: Comienza la era Carrillo. A quien mejor que a él le iba a ir el personaje de las amigas de las tortugas ninjas, la periodista April O'Neil. Nos hacía tanta falta una chica en Mesoneros Romanos...

lunes, 4 de junio de 2007

Historias de N. Y. season finale: “Perla, estas hecha una cool hunter” “Perdona, en todo caso, una tranchete”

Previusly on histories of New york: Tras la desorientación causada por la incomprensión total de dos horas de show deportivo, llamado Baseball, la joven tortuga encara sus dos últimos días en la capital del mundo mundial.

Cincuenta y cuatro horas dan para mucho en N.Y., sobre todo si Manhatan decide que va a portarse bien contigo en las últimas horas de tu estancia en sus entrañas. Para empezar, el curro termino el viernes a las 12 sin sobresaltos, lo que me permitió disfrutar de cuatro horitas perdido entre el Soho y Chinatowm. El primero, a día de hoy lo más. Gente guapa a tuti plene, buena comida y buen ambiente. El segundo, seguramente el mercadillo más grande del mundo, por lo menos en lo que a imitaciones respecta. Después de degustar unas porciones de exista pizza (para algo soy una tortuga adolescente mutante) me dirigí al MOMA. Los muy remajos, abren gratis desde las cuatro de la tarde los viernes, por lo que medio New York se da cita en la cola de tamaño... Pues no, no habéis acertado esta vez, más que afroamericano es un tamaño Palos/Anaconda. Esto es: indomable y veloz. Una vez dentro, mientras bajaba unas escaleras mecánicas de lo más cool me encontré lo más parecido a una obra de arte andante, sobre todo si se tienen en cuenta el número de gente que miraba los cuadros frente a los que lo admiraban a él. Espectacular como acostumbra, Javier Boné (en fechas señaladas conocida como la Perla Negra) lucía pantalones pitillo rojos, camisa de cuello alto al aire y un bolso de lunares a lo Richard Virenque, todo ello aderezado con un pañuelo estampado anudado al cuello. Lo más.
Nuestro encuentro sirvió para que el suscribiente recibiera una de las clases magistrales más intensas de su vida. De Dalí, a Ruseau, pasando por Manet y Tolouse Lautrec. Un torrente de información que mi coeficiente intelectual a penas pudo digerir. De todas formas, gocé.
A eso de las 7:00 p.m. tome rumbo a mi nuevo hogar en el corazón de Brooklin. La casa de Mamen. Mu monas ellas, Mamen y la casa, se entiende. Dos horas después de mi llegada comenzó el show. Sonó el timbre, se abrió la puerta y se dispararon los decibelios del Ipod. La Perla Negra recibió una sesión de estilismo que ya quisiera para ella la mismísima Kate Moss (prometo sesión fotográfica). A los tres cuartos de hora, tras enfundarse unos guates negros hasta los codos y dejarse los labios más perfilados que Ague, la chica que fascina, aparecieron las palabras mágicas: “Niñas, nos vamos”. Y nos fuimos.
Primera parada: El Nuevo Amanecer. Garito de Lating Kings en el que él que menos llevaba un calibre 35 debajo de la camiseta de Lebron James. La Perla, en su salsa: “Marí, Juaní, ya estoy aquí”. La Mari y la Juani son dos mujeronas puertoriqueñas que regentan el Nuevo Amanecer y que han fraguado una intensa amistad con la Perla gracias a los espectáculos audiovisuales, performarces y demás playbacks que ha realizado al son de Marisol o Rocio Jurado en este garito. Unas margaritas y un poco de guacamole sirvieron para entonar el ambiente. En la cristalera del Amanecer cada cinco minutos un transeúnte se paraba para inmortalizar a la Perla. Esta situación me dio pié a lanzar un guante que esta señora no dudó en recoger:

-Perla estás hecha una cool hunter.
-Perdona, mi amor, pero de ser algo seré una tranchete.
-Tranchete???

En este momento yo me encogí, me hice cada vez más pequeño y más pequeño hasta que las piernas se quedaron colgando de la silla. Mamen, que es un solete, me explico que un cool hunter es un ti@ que se dedica a viajar por el mundo para detectar las tendencias y que un trendsetter, tranchete en la jerga hispanoneoyorkina, es el que un día se levanta y decide que las Ray Ban que tenían en el cajón del armario desde hace tres décadas, son lo más. Eso es la Perla, un tranchete.
Una vez aclarada la terminología y satisfecho el gaznate, nos despedimos de la Mari y la Juani y tomamos rumbo al Ruff Club. Para que se hagan una idea asenté mis posaderas en el mismo banquito en el que una tal Cori Kennedy lo hizo tan sólo un par de semanas antes. La sala, aunque no la terminé de entender, tenía mucho flow: tres alturas, tres tipos de música tres tipos de gente. Para cuando me quise dar cuenta estaba en el baño de señoras platicando con la organizadora del sarao. Los temas fueron de lo más diversos:

1) Navarra está en el País Vasco por que ella era muy buena en geografía.
2) El euskera, al igual que alemán, es una lengua horrorosa
4) Ella era cubana pero sus abuelos gallegos, de Monforte de Gredos, creo.
3) El transexualerismo se está equivocando: Maricón feo, coño que se pone.

Una vez terminado la charla comenzó el bailoteo aderezado con robo furtivo de guindas por parte de Mamen, toda una especialista. Al día siguiente lo pago caro: Los brazos de esta damisela fueron devorados por los mosquitos de Broklin.
Una vez terminado el festival. Comenzó la operación after hour. No pudo ser. Lo más destacable de ahí al final de la noche fue la visita del camión de la basura, con subida de la Perla incluida al grito de: "Lover take with you!!!", y un chico de 1,53 centímetros que nos quería llevar a su casa de fiesta, pero sólo una hora. Aquí la Perla puso el broche final de a la noche:

-Oye bonico, ¿tu tienes hermanos?


PD: Aun quedan los contenidos extras de historias de Nueva York
PD2: Ya se lo que es el Jet lag. Como la traducción de su nombre indica es estar currando con cara (jeta) de retrasao (lag) un día que no has pegado ojo en toda la noche por culpa a las incomodidades de viajar en turista.

jueves, 31 de mayo de 2007

Historias de N.Y. chapter four:"Por lo menos nos iremos con una gorra de los Yankies" "Querras decir los Nets" "Quien coño son los Nets???"

Previusly on Histories of New York: La tortuga mutante asiste impasible a la revolución de la impresión digital mientras intenta recuperarse del sock sufrido por las imágenes utilizadas por la organización para ilustrar sus productos....

Tengo suficientes argumentos contrastados para realizar esta rotunda afirmación: El Baseball es el deporte más aburrido del mundo.

Los señores de HP nos ofrecieron la posibilidad de tener lo que ellos denominaron como ‘especial event’. Llamar a un partido de Baseball 'especial event' contiene la misma base argumentativa que ensalzar como fenómeno paranormal que el corazón de un ser humano late, lo que le permite respirar. Sabiendo que nuestro corazón realiza esta función entre 60 y 80 veces por minuto, la especialidad de un latido en el conjunto de la vida de una persona es similar a la de un partido del deporte del palito, la pelotita y los pantalones marcapaquetes. Por cierto, es la única disciplina atlética en la que los deportistas tienen bigote y una barriga superior a la del 50% del público de un partido, teniendo en cuenta el numero de obesos que van a este tipo 'especial event'.

Aun estando sobre aviso, me tire hora y pico en central park viendo como los domingueros le daban al bate, me monté en el autobús con cierta ilusión. "Al menos veré un espectáculo diferente", pensé. Mis compañeros europeos también estaban algo animados. Frases como "dicen que es un poco largo pero que tiene ratos muy entretenidos" o "es una vez en la vida" (Esta se repitió más de diez veces) amenizaron el camino hacia el estadio. Ruta turística por Brooklin, mítico barrio, cada vez más perroflautico y más cool, y por Queens, más famoso por sus tiroteos que por su hospitalidad. Un largo atasco, sí habéis acertado de tamaño afroamericano, anunciaba la llegada al estadio. Me incorporé y dije a mis compañeros en busca de un guiño cómplice:

-Por lo menos nos iremos con una gorra de los Yankies, eh!
-Querrás decir los Nets...
-... Quien coño son los Nets???

Los Nets son el Atlético de Madrid del baseball estadounidense. Un equipo de capital al que le pesa la sombra del hermano mayor. Del equipo cuyas gorras están presentes en cualquier rincón del mundo. Esas que combinan la N y la Y de New York y de New York Yankies, uno de los simbolos más univesales de nuestro planeta. Los Nets, por contra, son unos horteras. Combinan el naranja y el azul sin piedad alguna para el abanico cromático, ni por las retinas de quienes los siguen. Otra de las grandes señas de identidad, en la que coinciden con los colchoneros, es que tienen más moral que el Alcollano. Los muy majos anuncian en una de las gradas de su estadio "1963 champion of the world" Primera aclaración, los muy getas de los estadounidenses proclaman campeón del mundo al campeón de su campeonato ya sea de Baseball, de Basket o de deletreo de palabras (sí amigos existen, los he visto. Niños con gafas y aparato deletreando ante cientos de mayores de edad que aplauden si lo consiguen. Sin comentarios) Segunda aclaración: Estos téos no ganan la liga desde hace más de 40 años y encima hacen un poster del tamaño del Santiago Bernabeu para recordarlo!!!

Una vez dentro del recinto, todos mis miedos se hicieron realidad. No hay por donde coger a este deporte. Es lento e incomprensible. La gente celebra más que un niño coja una bola en la grada o que una pareja se pegue un morreo al ser apuntado por las cámaras, que el juego de su equipo. Además no paran, se pegan todo el partido, saliendo a fumar, a por perritos calientes...
Por cierto, hablando de perrios. Aqui los HP se portaron.



¿El resto? cuando terminé de engullir, tome mi cámara, inmortalice a estos ¿deportistas? tras colarme en las primeras filas y tome el metro. Atravesar Queens y Broklin en estas balas plateadas es mucho más seguro de lo que dicen y muy, pero que muy chulo.

Hoy termina el curro y comienzan cuarenta y ocho horas en las que me sumergiré en el corazón del corazón del mundo de la mano de la mejor anfitriona posible. Espero estar preparado…

miércoles, 30 de mayo de 2007

Historias de N.Y. chapter three:"Good morning" "..." "Comon, GOOD MORNING!!!"

Previusly on histories of New York: Tras la toma de contacto de la joven y mutante tortuga con lo bueno y lo malo de habitar una ciudad que se comunica con ella, comienza el propósito profesional de su viaje, el congreso anual de HP.

Ya se lo que es una superproducción. De hecho, he participado en una. En estos dos añitos que llevo de periodista, habré asistido a más de un centenar de ruedas de prensa. Ninguna como la de ayer. La mañana empezó fuerte, a las 7:30 sonó el despertador y a las 8:15 ya estaba con dos cafes en el cuerpo y medio kilo de mantequilla, gramo arriba, gramo abajo. Lo del beicon y los huevos revueltos todavía no lo entiendo. Pero todo se andará.

El caso es que, una vez llenado el buche, mire mi agenda: '9:00-9:45 VJ`s keynote'. Esto es, ni puñetera idea. Me dirigí a la planta de los eventos y nada más se abrieron las puertas ciertos acordes me descolocaron: "Green day???" Sí, los mismos. "Green day está presentando un disco en el hotel de mi congreso???" No, solo es la banda sonora del acto al que vas. Este que responde soy yo unas cuantas horas después, ya me se la historia, narrador homisciente me llaman. Aclaraciones a parte, el show no había hecho nada más que comenzar. Una vez llegado al salón salude a mis compañeros, me quede media hora esperando el segundo beso de rigor de mi compañera argentina (el argentino de turno se apresuró a aclarar que su costumbre es sólo dar uno con el tiempo suficiente para que todo el mundo se percatara de mi estúpida mueca). Puse cara de que ya lo sabia, se notó que no. No he comentado que somos unos ocho hispano hablantes entre argentinos, venezolanos, colombianos y españoles. Daba igual el parentesco idiomático (Toma palabro! Estás cuatro horas con un argentino platicando y ya te inventas palabras que no existen pero que quedan bien) el volumen de la música hacía imposible la comunicación oral. Me refiero a hablar. De pronto la música paró y un armario empotrado con las dos puertas abiertas se subió al escenario con un espectacular salto. El tio era un pez gordo porque llevaba una tarjeta, tamaño A3, esto es afroamericano, en la solapa de su impecable traje. Nos miró, los focos le enchufaron, el resto de la luz se atenuó.
-Good Morning!!!
-...
-Hey! Comon! GOOD MORNINGGG!!!!
-GOOD MORNING!!! (Este grito lo realizaron 142 de las 150 presentes. Los ocho restantes, los hispanoparlantes, nos limitamos a mirarnos y a poner cara de poker)
-This is beter, Hello my name is... (Omito el discurso no por falta de interés, que seguro que lo tuvo, sino por que no me enteré de nada)

Tras varias explosiones de color en la pantalla gigante en la que no paraban de aparecer números, barras y tartas que ilustraban lo que el yankee nos quería transmitir, pidió un fuerte aplauso para Mr... (tampoco me quedé con el nombre). Este llevaba en la solapa un palabro de estos anglosajones que significan mandamás: 'No se que, no se cuantas Charmain"

-Good Morning!!!
-... (pienso: no será capaz de repetirlo)
-Oh comon, GOOD MORNING!!! (pues sí que fue, sí)
GOOD MORNING (Esta vez fueron 143, el colombiano se emocionó)

Aquí comienza un discurso de media hora del que sólo saqué en claro una cosa: HP va a ser la compañía que va a encabezar la revolución de la impresión 2.0. Lo repitió como 60 veces. El cómo, cuándo, por qué y demás uves dobles que un periodista debería dominar para afrontar una información me son totalmente desconocidas. Y así siguió la cosa, hasta que, cuando parecía que iba a terminar el sarao el menda dijo:

-And now, one video to stand the printing 2.0 revolution!!!!

Y comienza a sonar DEVO!!! (Yo al borde del ataque epiléptico, el resto de la tropa con los ojos como platos. El colombiano se levantó y se puso a dar brincos al son de la música. Tres policías lo sacaron del hotel esposado y lo metieron en una furgoneta que ponía GUANTANAMO).

El resto de la mañana lo pase en sesiones de grupos reducidos en los que los frikies de las primeras filas, que saben más de la empresa y de los productos que los directivos de la multinacional, conversan largo y tendido sobre las aplicaciones de la impresión digital. Yo mientras, me bebí como cinco zumos de naranja natural (y sin pulpa) dos botellines de agua y uno rojo fosforito que ponía vitamins, mientras observaba la estatua de la libertad desde la habitación donde se celebraba el evento. En hora y media vi tres persecuciones rollo Miami beach de los guardacostas de los USA. Lastima que no explotó nada. Tras la comida un poco de habitación, vueltita por Downtown y vuelta a la habita en la que comencé la lectura de los dos libros que hay en mi mesita de noche.

Creo que esperaré a que saquen las pelis...